Este es un tema en cual casi nunca nos paramos a pensar y reflexionar. Pero… ¿Sabías que la forma en la que te hablas, condiciona tu vida de forma absolutamente significativa? ¿Sabías que la persona que más escuchas a lo largo de tu vida es a ti misma.?
No importa si es mental o verbalmente, este diálogo influye en las creencias que tenemos acerca de nosotras mismas, de cómo nos vemos ante el mundo, de cómo me siento y de qué tipo de creencias genero sobre tì, de la imagen que me hago del mundo que nos rodea, así como por supuesto, en nuestros estados de ánimo.
A través de nuestros pensamientos evaluamos, interpretamos y enjuiciamos lo que nos rodea, los acontecimientos que nos suceden, a otras personas, pero sobre todo a nosotras. No es lo que pasa sino como interpretamos lo que nos ocurre y que verbalización le damos a eso.
Esa “vocecita” que habla en tu cabeza y que escuchas tantas horas al día, puede ser positiva y apoyarte, motivarte, quererte, comprenderte etc. O puede ser negativa e insultarte, infravalorarte, desmotivarte, culpabilizarte, etc.
Mi diálogo interno negativo y destructor
Desgraciadamente en muchas ocasiones lo que nos decimos acerca de nosotros mismos o de lo que nos rodea, es negativo. La mayoría de las veces lo hacemos sin siquiera darnos cuenta.
Ejemplos de expresiones en un diálogo interno negativo:
- Normal que nadie me quiera,
- No me soporto ni yo.
- Siempre igual, arruino todo lo que hago.
- Todo me pasa a mi
- Es que no aprendo…
- No soy suficiente para xxxxxxxxx
- No sé para que lo intento, siempre fracaso.
- Quisiera tener la suerte de fulana….
- Siempre he sido un desastre
- Nada de lo que haga servirá.
- Todo me sale mal.
- Nunca hago nada bien. Soy una inútil.
- No puedo hacer nada para salir de esta horrible situación.
- Soy víctima de mis circunstancias.
- A nadie le importan mis sentimientos.
- No valgo para nada.
- ¿Cómo he podido hacerlo mal otra vez? Soy una estúpida.
- Si no consigo un trabajo acorde a mi formación, habré fracasado en la vida.
- Odio mi cuerpo.
- Mi vida será siempre sufrir/ un asco/ una condena/ etc.
- No consigo un amor verdadero
- ¿Qué te parecen este montón de autocríticas destructivas? ¿Crees que te llevarían a algo bueno, mejor? Si te paras a reflexionar la persona que más te enjuicia, te crítica y te desmotiva a lo largo de toda tu vida eres tú. Y por supuesto, la que más daño te hace también.
- Estas expresiones negativas son un ejemplo de cómo en muchas ocasiones nos boicoteamos a nosotras mismas.
No sería mejor decirte:
- Esta vez me equivoqué, pero ya aprendí de esto
- Yo puedo con esto y más
- Soy fuerte
- Soy única
- Lo mejor está por venir
- Mi presente es maravilloso
- Agradezco todo lo que me pasa porque aprendo y me lleva a algo mejor
- Puedo conseguir xxxxx cosas
- Amo mi cuerpo y puedo generarme bienestar
- Tengo una buena vida y cada día será mejor
- Agradezco cada día de mi vida y casa persona que tengo a mi lado
Procura cambiar para mejor la forma como te expresas. Hacer consciente el cómo te hablas, puede llegar a ser uno de los mejores y más efectivos ejercicios de autoestima conocidos.